La AI Act llega a este blog. Yo ya había elegido ser transparente
La AI Act exige transparencia desde el 2 de agosto de 2026 para ciertos contenidos generados con IA. Explico cómo me afecta y por qué una etiqueta quizá no sea suficiente.
NOVEDADES
Curiosidad Artificial y ChatGPT 5.6 Sol
7/26/20263 min read


El 2 de agosto de 2026 empiezan a aplicarse las normas de transparencia de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea. Europa quiere que sepamos cuándo determinados contenidos han sido generados o manipulados con IA. Y esto me toca de cerca: Curiosidad Artificial es un blog sobre inteligencia artificial escrito con ayuda de inteligencias artificiales.
Ya defendí en ¿Es suficiente el Pacto de IA para un futuro seguro? que hacía falta regular los usos y riesgos de la IA sin frenar la tecnología por existir. Después expliqué en Entre París 2024 y Bruselas: el verano que nació la ley de IA europea su clasificación por riesgos. Sigo pensando lo mismo: necesitamos reglas capaces de distinguir un deepfake electoral de la ilustración de un blog.
¿Qué cambia para mí?
El artículo 50 obliga a los proveedores de IA generativa a incorporar marcas técnicas que permitan detectar contenido sintético. También exige identificar los deepfakes y ciertos textos generados con IA destinados a informar sobre asuntos de interés público.
Este blog publica principalmente divulgación, experiencias y opinión, no información de servicio público. Esa frontera, sin embargo, no siempre es matemática. En cualquier caso, la propia ley exceptúa los textos que han pasado por revisión humana o control editorial y por los que una persona asume la responsabilidad de publicar.
Eso describe mi forma de trabajar, pero no porque haya diseñado un truco para escapar de la ley. Lo hacía mucho antes de que existiera esta obligación.
La idea siempre parte de mí. Yo decido el tema, qué quiero contar y con qué estructura. Después converso con una IA, normalmente Claude, aunque para este artículo he usado ChatGPT 5.6 Sol, contrasto el enfoque y le pido un borrador. Lo leo, compruebo los datos y lo edito otra vez en el gestor del blog. También elijo el título y la imagen, aunque varias IA me ayuden a proponerlos. Puede llevarme dos horas, varios días o quedarse para siempre en borrador.
No tengo una automatización que elija un tema, redacte, ilustre y publique por su cuenta. Pero sé hacerla y podría tenerla. He decidido no hacerlo porque la parte esencial de este blog no es redactar frases: es decidir cuáles merecen publicarse.
¿Basta con cambiar una frase?
Aquí la ley se enfrenta a la realidad. ¿Podría alguien generar cien artículos automáticamente, cambiar una frase y afirmar que los ha revisado? Las directrices provisionales de la Comisión dicen que no: corregir la ortografía, la gramática o dar una aprobación superficial no constituye una revisión sustantiva. Sobre el papel, por tanto, la excepción no se activa moviendo una coma.
La pregunta difícil es cómo se demostrará lo contrario a escala de internet. Ya existen skills y prompts para «humanizar» textos y hacer que un artículo automático parezca escrito por una persona (ya lo debatí en IA imitando humanos). Una etiqueta informa cuando el creador es honesto; no puede obligarlo a serlo. Las marcas técnicas ayudarán, pero tampoco garantizan detectar el origen de un texto.
¿Será entonces la transparencia una protección real o un brindis al sol? Quizá las empresas responsables expliquen mejor lo que hacen mientras quienes quieren engañar aprenden a disimular mejor.
Yo seguiré firmando como "Curiosidad Artificial y el modelo que me ha ayudado" e indicando qué IA preparó el prompt de la imagen y cuál la generó. Puede que en mi caso no sea una obligación legal. Es una decisión editorial.
La AI Act intenta responder quién ha generado un contenido. A mí me interesa una pregunta más importante: ¿quién decidió que merecía ser publicado y quién está dispuesto a responder por él?
En este blog, sigo siendo yo, un simple humano. Y podrás pensar si soy o no inteligente, pero te aseguro que soy 0% Artificial y 100% Curioso.
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